El Sentido de Vida




En cada etapa de nuestra vida descubrimos un nuevo sentido de vida. Al llegar a la Tercera Edad nuestro sentido de vida es otro, o en ocasiones no sabemos cuál es, cuando esto pasa tenemos que buscar la forma para encontrarlo nuevamente o ayudar a nuestros adultos mayores a hallarlo.


Cuando una persona llega a esta etapa puede presentar un cambio de personalidad; se vuelve cautelosa, tiene miedo a los cambios y a la disminución de sus capacidades físicas. Según la OMS el envejecimiento no es simplemente un proceso físico, es más bien un estado mental.

Cuando la persona envejece se da cuenta que hay pocas personas a su alrededor, quedan pocos amigos vivos y se les dificulta hacer nuevas amistades debido a que no hay compañeros de trabajo, tienen una vida social menos activa, tienen miedo al rechazo y se le es difícil socializar.

Para ayudar a que una persona de la tercera edad vuelva a encontrar su sentido de vida es importante que se sienta querido. Ellos valoran las viejas amistades, el lenguaje social y las historias que tienen algo en común con ellos. Otra técnica es llevarlos a la época en donde eran niños y buscaban divertirse. El Dr. García Pintos resalta que esta Tercera Edad debe ser vista y vivida como edad de oportunidades, de nuevos aprendizajes, de plenitud espiritual, en cuanto que el hombre por su capacidad creativa se transforma a si mismo y al mundo, deja huella de su humanidad trascendente, sea en una obra, en el arte, en la entrega a alguien o a una causa; en su apertura al supra sentido, que ilumina y por el que resinifica toda su existencia; es la edad de la paz interior por el perdón que reconcilia y libera, la edad de la sabiduría que se alcanza por la realización de valores trascendentes y la edad del amor que emana con la humanidad, la naturaleza y con Dios.




Debemos pensar que cada etapa tiene un propósito y tú como persona también lo tienes. La Tercera Edad no es el final de la historia, está allí para ayudar a construir las nuevas generaciones, y estas están para escuchar de las personas mayores y aprender. Todos estamos conectados y necesitamos de la experiencia y sabiduría de los mayores para construir un mundo diferente. Siendo así esto, nosotros podemos devolver el sentido de vida al Adulto Mayor cuando los animamos a participar en la vida, participar en conversaciones y que se sientan partícipes de la historia.