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Alteraciones en la conducta de las personas mayores con demencia




Las demencias traen consigo distintos síntomas cognitivos, emocionales y físicos. Estos cambios los vemos reflejados en mayor o menor intensidad según el estado en el que se encuentre la persona mayor. La mayoría de las demencias convergen en síntomas de alteración conductual: los cambios o alteraciones en la conducta, sobre todo se presentan en la etapa más avanzada del Alzheimer, donde el daño cognitivo puede provocar episodios de agresividad que pueden escalarse, desde agresión verbal a agresión física. ¿Cuándo pueden presentarse estos episodios de agresividad?


Se pueden presentar de manera abrupta al realizar actividades cotidianas, usualmente, ocurren cuando queremos que la persona mayor haga algo que no entiende o que no quiera hacer en ese momento, ya sea bañarse, vestirse, visitar al médico, comer u otras actividades que vemos con total normalidad.


Es importante que tengamos en cuenta que este es un síntoma más de la demencia y que la persona no busca dañarnos de manera intencional, es por eso que es fundamental saber cómo actuar para intentar sobrellevar este episodio o en el mejor de los casos prevenirlo.


¿Cómo actuar de manera correcta ante una alteración en la conducta?


  • Indícale lo que vas a hacer, por ejemplo, "ahora vamos a retirar las prendas": muchas veces no nos expresamos antes de llevar la acción y esto puede causar temor en la persona mayor. Caminar en un espacio libre también puede ayudar a regular la emoción.


  • Sé empático: entiende a la persona mayor, comprende e infórmate con tu médico sobre su padecimiento.


  • Evita discutir: no intentes que la persona reflexione sobre la razón por la cual se ha indispuesto, no refutes sus argumentos pues esto puede producir que se incremente los sentimientos de frustración y ansiedad.


  • Cambia el tema: distrae la atención de la persona mayor a través de elementos externos, también es recomendable implementar la fisioterapia o musicoterapia, con el fin de que el adulto mayor reduzca su exaltación y pueda relajarse.


  • Evita cambios en la rutina diaria: si vas a modificar algo de su cotidianidad, ya sea una tarea, un objeto, o una visita, es importante que se lo comuniques de manera previa, valora y cuenta con su punto de vista, así la persona sentirá que no es una imposición.



Esperamos que estos consejos te sean útiles. Recuerda que no estás solo y siempre puedes encontrar centros especializados en el cuidado de la persona mayor, que cuentan con personal calificado y con experiencia en el manejo de este tipo de síntomas. Si la agresividad se convierte en un episodio recurrente, acude al médico tratante para recibir la ayuda pertinente.



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